miércoles, octubre 20

Intereses que matan.


¿Tienen algo en común las compras a crédito y el manejo de la información? Podríamos decir que sí. Pero, ¿qué cosa?
En la actualidad es una práctica común el realizar compras o consumir,  ya sea en establecimientos o vía internet, haciendo uso de tarjetas de crédito. Si bien estas nos son de gran utilidad, puesto que nos sacan de apuros, los problemas vienen al hacer los cálculos al finalizar el pago de las cuotas. En ocasiones, los intereses acumulados son tan altos que doblegan el precio real del bien o servicio.  Los intereses matan.
A veces, lo mismo sucede con todos aquellos que viven de la noticia. En algunos casos, como el observado en Shattered Glass (El precio de la verdad), la necesidad o las ansias de reconocimiento y la ambición económica pueden hacer que inescrupulosamente se rebasen los límites de ética y la moral manipulando, tergiversando o creando historias para vender más. Esto debido a que el interés público es o puede llegar a ser lo más importante en la comunicación. Nuevamente, los intereses matan.
Este hecho es una constante en nuestro país, sobretodo en la prensa a la que denominamos amarilla o prensa chicha. El sensacionalismo vende y eso hace que la polémica, la difamación, la mentira y el chisme  estén a la orden del día y permiten que los periódicos se vendan como pan caliente.
Es por ello que nosotros, como estudiantes de comunicación, tenemos en nuestras manos la responsabilidad de cambiar o dejar las cosas como están. De decidir si nos avocamos, por encima de todo, simplemente a buscar lo económico o si nos ceñimos al profesionalismo como nuestro valor principal.

viernes, octubre 8

Un hombre brillante.


Ryszard Kapuściński, nacido en Bielorrusia (Polonia) en 1932 y fallecido hace ya casi cuatro años en Varsovia, fue un destacado periodista, historiador, escritor, ensayista y poeta.
En lo personal no tuve oportunidad de tener contacto con algún escrito de él o escucharlo hablar mientras estuvo en vida; no obstante, a raíz de este trabajo, pude tener contacto con algo de su tan extenso y valioso legado.
Con diversos escritos aportó a la sociedad su brillantez y deleitó a personas en todo el mundo con su exquisita prosa y su capacidad de análisis agudo, así como su vasto conocimiento transmitido en las aulas.
Recibió galardones tan importantes como el Príncipe de Asturias o el Doctor Honoris Causa por la universidad de Cracovia, así como otras innumerables condecoraciones y reconocimientos a su extraordinario trabajo.
Con su muerte, el mundo perdió a un gran hombre e intelectual, pero heredó escritos llenos de conocimiento e incalculable valor.

miércoles, septiembre 22

Google: Conocimiento a un click de distancia.


Basta dar doble click en el icono del explorador y esperar un par de segundos que cargue una página para estar frente a un sinfín de información o mejor dicho de conocimiento.
Todos nosotros, a diferencia de nuestros padres que tenían que trasladarse de un lugar a otro, a veces tomándoles horas, hacer interminables colas, quemarse las pestañas revisando decenas de tomos de enciclopedias o leyendo miles de periódicos para buscar información sobre algún tema, ahora podemos encontrar el mundo entero en nuestra computadora gracias a Google.
Esta empresa, una de las empresas más importantes del mundo, creado por dos jóvenes universitarios estadounidenses se ha convertido en nuestro principal aliado al momento de enfrentarnos a la batalla contra la ignorancia. Este portal de búsqueda en internet nos permite encontrar en fracción de segundos todo lo que buscamos.
Su sistema de algoritmos organiza la información en un ranking basado en vínculos y nos facilita el acceso a ella. Si bien no siempre lo que aparece más arriba en el ranking es realmente la información que nos es más útil, al menos nos permite evaluar que es lo que la gente más ha visto y contrastarlo con otra información disponible para obtener información rica y valiosa.
En la actualidad tiene el 60% del mercado y sigue en alza. Esto se debe a que, si bien no produce información propia,  permanentemente se actualiza y mejora todos sus servicios y siempre está en la búsqueda de ofrecer lo mejor a sus clientes y ser útil para cada individuo.  
 Es evidente que, como toda empresa,  tiene fines  de lucro y todos sus ingresos se basan en la venta de publicidad y servicios innovadores que brindan mayores ventajas y facilidades a sus clientes.
Sin duda alguna, para quienes confiamos en ella como una herramienta de apoyo para alcanzar todo aquello que demandamos, la aparición de Google ha revolucionado la obtención de conocimiento, en algunos casos de manera negativa ya que cualquiera puede subir información a la web, pero principalmente su creación ha tenido efectos positivos puesto que, como dijo Vint Cerf,” finalmente, quien busca es quien decide lo que realmente le es valioso”.



Una alternativa interesan...TÉ.


Siempre hemos estado acostumbrados a tener bebidas gaseosas o agua; pero, ¿alguna vez pensamos tener otro tipo de bebidas también embotelladas?

Desde hace ya algún tiempo se han lanzado al mercado bebidas, algunas de ellas sin mucho éxito, como la chicha morada,  pero otras sí han causado furor.

Es el caso de Free Tea. Una bebida antioxidante con una perfecta mezcla a base de té verde con un toque de limón. Si bien en un principio la empresa tenía dudas de la acogida que esta podría tener, en poco tiempo ha logrado posicionarse en el mercado peruano y ahora es uno de los productos estrella de la empresa AJEPER.
Cuenta con dos presentaciones (la normal y la light) y, al no contener alcohol, preservantes ni cafeína, es una bebida sana que se presenta como una buena  opción para aquellos que cuidan su físico y figura o simplemente para quienes buscan algo diferente de gaseosas o agua.
Su ergonómico envase de vidrio con tapa rosca de metal le da la practicidad que todos buscamos. Aunque considero que si hubiese una presentación en botella de plástico sería aún más exitoso.
Otro factor que ha sido determinante es la persuasión que logran sus mensajes de “Cuídate” y “Quiérete” aunados a su slogan que dice: Libérate.

Un comercial fuerte, pero genial.

La cagué, la perdí.


Gabriel  De la Puerta y Ariana Gutiérrez se conocieron hace un ciclo en su clase de lenguaje gráfico y entre trabajos, amanecidas de estudios y risas nació una gran amistad.
Los días corrían y ese sentimiento se fue haciendo más fuerte. Ya no se juntaban sólo para ver temas de la universidad. Pasaban tanto tiempo juntos que sin darse cuenta la amistad se convirtió en algo especial.

Un día antes del examen final quedaron en juntarse en el departamento de él, que por cierto vivía sólo, para estudiar.  Las bromas iban y venían y no tenían cuando comenzar a estudiar. Entre risa y risa la distancia entre ellos se acortaba cada vez más. Hasta que eso que había estado a punto de pasar en tantas otras amanecidas sucedió. Ahora estaban más cerca que nunca antes. Sus labios entrelazados se fundieron por unos segundos que parecían interminables. Ese beso parecía ser el inicio de una linda relación. Pero no fue así.
Ese ciclo  acabó y casi no se vieron en las vacaciones. Al parecer todo se estaba enfriando. Un día antes de su cumpleaños, Gabriel la llamó y la invitó a su reunión. Le dijo que la extrañaba y quería que no faltase. Ella aceptó.
Al día siguiente, Ariana había tenido ensayo de teatro y al terminar, por esas cosas del destino se quedó atrapada en el ascensor del edificio. Quiso llamarlo para avisarle que se demoraría pero no tenía señal. Para cuando logró salir, ya era demasiado tarde. Jamás llegó.
Gabriel parecía no haberse percatado de la ausencia de  Ariana. Los tragos le habían hecho olvidarla y olvidar aquello que sentía.  Fue en ese momento que Silvana Borgo, que amiga de ambos y que en silencio también sentía cosas por “Gabri” como lo llamaba, vio su gran oportunidad. No se despegó toda la noche de él. Se quedó hasta el final y esperó que todos se fueran. Cuando ya no había nadie en el departamento más que ella y el ya pasado  de tragos cumpleañero, entro al cuarto principal y se metió en la cama desnuda. Gabriel, totalmente fuera de sí por los efectos del alcohol, no sabía lo que hacía. Se metió en la cama y pasó lo que pasa cuando se ven un hombre y una mujer bajo las sabanas y a media luz, sobre todo cuando copas de más de por medio.
A la mañana siguiente, Gabriel no recordaba nada. Vio su celular y tenía 5 llamadas perdidas de Ariana. La llamó pero ella no respondía. Decidió prender su computadora y ver si la encontraba en el Messenger. Revisó su correo y tenía varios mails de Facebook. Invitaciones a eventos, etiquetados en fotos y una publicación de Ariana en su muro. Comenzó por este último. Lo abrió emocionado pero al verlo se sorprendió. La publicación decía: “ Te odio Gabriel. Pensé que reas distinto. No quiero saber nunca más de ti. Te odio.” No entendía nada. Volvió a llamarla pero seguía sin contestar. Esta loca, pensó. Siguió abriendo correos y vio fotos etiquetadas de Silvana en una carpeta llamada “Feliz cumple, Gabri”. No podía  creerlo. Silvana había fotografiado todo lo que en la noche anterior había pasado pero que él no recordaba.
Tan sólo atinó a decir: “La cagué, la perdí.”

La humanidad vista desde un banco.


Puerta Manuel Olguín, Pabellón C, el banco, Pabellón F y todo lo demás. La misma ruta todos los días. Sin embargo, hoy tuve que volver a ese trayecto, o parte de ese trayecto, por el que suelo pasar sin detenerme.
Fui y me encontré con aquel mural, con los mismos dibujos que algún día me percaté que tenía pero que nunca había pensado siquiera analizar. Pero hoy fue distinto. Me senté frente a él y fui observando bloque a bloque, trazo a trazo toda la historia de la humanidad.
Juan Pastorelli nos la muestra en un espacio que hizo suyo en una síntesis espectacular de todo lo que ha sido y es el hombre.
Parte desde las pinturas rupestres y los egipcios, pasando por los métodos matemáticos y de cálculo, la escritura e imprenta, los estudios del mundo en que vivimos y el otro al que todavía tratamos de explicar, la revolución industrial, la era analógica y digital y de las comunicaciones que siguen creciendo hoy en día.
Ni él ni nosotros sabemos qué vendrá mañana, pero me atrevo a pensar que quizá no sea él quien lo haga, pero como viene cambiando el mundo, podríamos llenar la universidad entera.